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10 REMEDIOS NATURALES PARA EL RESFRIADO

Para aliviar los síntomas de un catarro o una gripe podemos cambiar los medicamentos por remedios naturales que pueden llegar a ser igual de eficaces
 

Si decidimos tomar antibiótico durante un catarro o gripe no curaremos la infección, no evitaremos contagiar a otras personas, no nos sentiremos mejor, y además podemos contribuir a la resistencia a los antibióticos.

Los síntomas son molestos y es difícil no caer en la tentación de comprar alguno de los anticatarrales, antitusivos, etc., que hay en el mercado. En la mayoría de los casos son un gasto que nos podríamos ahorrar.

Un alivio de los síntomas se agradece para sobrellevar de una forma menos molesta el resfriado. Por esta razón te proponemos 10 remedios caseros y totalmente naturales para sentirte mejor.

Los nutricionistas señalan las propiedades antibacterianas del ajo

El ajo es un antibiótico natural que refuerza el sistema inmunológico contra los virus. Podemos preparar una infusión de ajo, para ello cortamos tres dientes de ajo en pedacitos, los ponemos a hervir 10 minuto con un litro de agua, dejamos reposar, colamos la infusión y nos la tomamos aún caliente. Unas dos tazas de esta infusión te ayudaran a calmar la tos, despejar los bronquios y descongestionar.

Jengibre
Expulsar la mucosidad con jengibre

El jengibre cuenta con propiedades expectorantes, antitusivas, antiinflamatorias y antibióticas que ayudan a combatir los resfriados, gripes y tos con flemas. Prepara una infusión: pica una cucharada de jengibre fresco y agrégalo a una taza de agua hirviendo. Puedes añadir miel y un poco de limón.

Vahos de eucaliptus

Abre tus vías respiratorias y alivia la irritación de la garganta con vapor de eucalipto, que tiene propiedades expectorantes. Se introducen en un pote unos 10 gramos de hojas picadas y un litro de agua, se hierve, se retira del fuego y se coloca el recipiente en la habitación cerca de la persona que debe aspirar los vahos dejando que el vapor difunda el ambiente. Otra opción es verter el contenido en un bol y que la persona inhale los vahos directamente, tapándose la cabeza con una toalla para aprovechar mejor las propiedades del eucaliptus.

Baños calientes para el dolor muscular

Para aliviar los dolores musculares propios del catarro te sentará genial un baño de agua caliente durante unos 15 minutos con unas gotas de aceites esenciales de eucaliptus, limón o pino.

Sopa de pollo

Una sopa caliente para sentirte mejor

La sabiduría de las abuelas es infinita, y es que un estudio de la Universidad de Nebraska les ha dado la razón. Una sopa de pollo te hace sentir mejor porque reduce la congestión y lubrica la garganta, aliviando la irritación. Además, contiene compuestos químicos semejantes a los antigripales, que ayudan a sanar más rápido.

Gárgaras para el dolor de garganta

Si tienes la garganta muy irritada puede ser de gran ayuda hacer unas gárgaras de infusiones de plantas antisépticas. Puedes hacer esta infusión con salvia y tomillo, cuela la mezcla y añádele vinagre de sidra, miel y limón. Haz las gárgaras cuando la mezcla esté templada.

Agua con limón y miel

Limón y miel para calmar la garganta

Un remedio tan simple como eficaz. El agua tibia con limón y miel alivia tanto la infección de garganta, la irritación o el picor que produce la tos. Es tan simple como calentar agua, añadirle el zumo de medio limón y unas cucharaditas de miel pura de abeja y beber a pequeños sorbos. Se puede tomar esta bebida varias veces al día, hasta que las molestias que sientas en la garganta se vayan aliviando. Eso sí, recuerda que no es aconsejable que los niños menores de 1 año tomen miel, por riesgo de botulismo.

Agua con sal para limpiar la nariz

La congestión nasal se puede tratar con una mezcla de sal y agua. En una taza de agua tibia añádele un cuarto de cucharadita de sal marina sin yodo y un cuarto de cucharadita de bicarbonato. Vierte un par de gotas en cada fosa nasal, luego inclínate hacia adelante para que escurra un poco y suena tu nariz suavemente.

Cebolla para la tos

Este remedio tradicional, y muy utilizado entre madres con niños pequeños, consiste en partir una cebolla por la mitad, añadirle un poco de azúcar y agua para que sude más y colocarla en el cabecero de la cama. La cebolla tienen una reacción química con el aire que crea vapores, todos hemos sido testigos de esta reacción cortando cebollas o simplemente oliendo que alguien la está cortando, son bastante intensos y ayudan al paciente con la tos. Gracias a estos vapores y su composición, se puede disfrutar de un analgésico natural para la garganta que calma la irritación, hidrata las mucosas y permite respirar mejor.

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