Urología Mini invasiva Rosario
Directores: Dr. Rodrigo Martinez Mansur y Dr. Fernando Soldano

Hola, muchas gracias por visitar nuestra página. Somos los Dres. Rodrigo Martinez Mansur Fernando Soldano, Especialistas en Urología y Directores de Grupo UMIR. Desde nuestro sitio queremos hacerles llegar nuestra experiencia en Urología mini invasiva, siendo pioneros en Vaporización Prostática de Plasma, ofreciendo un alto grado de seguridad durante los procedimientos y rápida recuperación.

TRATAMIENTOS

NUEVA VAPORIZACIÓN PROSTÁTICA POR PLASMA

La vaporización por plasma TURis es una opción quirúrgica completamente nueva. El Grupo UMIR, pionero en Argentina, ya la está utilizando para tratar la hiperplasia benigna de próstata. Además, esta tecnología permite realizar biopsia prostática.

Se trata de un innovador desarrollo que implica un procedimiento quirúrgico más seguro y menos invasivo para remover el tejido prostático.

Al contrario de la resección transuretral de próstata convencional, este nuevo procedimiento no corta el tejido sino que lo vaporiza con un pequeño electrodo. Con la ayuda de la última tecnología se crea un campo de plasma que recubre el electrodo semiesférico, cuya concentrada energía se libera sobre el tejido y lo vaporiza. Así, el cirujano retira las células de manera segura y suave deslizando el electrodo sobre el tejido prostático.

Prácticamente no es necesario ningún contacto directo entre el electrodo y el tejido. A diferencia de otros tratamientos quirúrgicos que operan con energía, la vaporización por plasma no daña ni irrita el tejido sano con lo que se evitan las complicaciones postoperatorias. Esta moderna vaporización por plasma no sólo vaporiza el tejido, sino que también coagula su superficie y lo deja liso y uniforme. Se evita el sangrado durante y después de la cirugía, lo que estimula una rápida cicatrización de la herida.

 

CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA

¿Cómo es una operación?

El día de la cirugía:

Habitualmente el paciente ingresa a la clínica por la mañana y una vez operado permanece bajo supervisión en la sala de recuperación, hasta estar completamente despierto. Luego de un periodo variable de observación, de acuerdo a su estado general es dado de alta el día de la cirugía o bien al otro día.

Después de la operación:

Se puede realizar actividad normal evitando esfuerzos importantes. La actividad física se reinicia entre 15 y 20 días después de la cirugía.

Ventajas que ofrece este tipo de cirugía:

Menor dolor: Las incisiones cicatrizan con rapidez y no generan dolor.

Mayor confort: Retorno a la actividad normal en cuestión de horas.

Estética: Las cicatrices son prácticamente imperceptible (2 a 4 mm).

Intervención breve: Alta medico en el transcurso de 12 a 36 Hs.

La cirugía laparoscópica es una técnica quirúrgica que permite realizar diferentes tipos de cirugías por medio de la introducción de una óptica conectada a una cámara dentro de la región del cuerpo donde se va a realizar el procedimiento (abdomen, pelvis, retro-peritoneo, etc.)

Durante una operación laparoscópica todo el equipo quirúrgico observa el sitio u órgano donde se está trabajando y el movimiento y accionar de los instrumentos a través de un monitor o pantalla que refleja las imágenes captadas por el laparoscopio (óptica) conectado a la cámara.

En sus comienzos el procedimiento laparoscópico consistía en la visualización del abdomen o la pelvis con fines puramente diagnósticos (para ver). Con el correr de los años y el perfeccionamiento de las técnicas y el instrumental que se utiliza se ha logrado realizar una gran cantidad de procedimientos utilizando la vía laparoscópica. En la actualidad permite la realización de múltiples procedimientos quirúrgicos generando sólo pequeñas incisiones y constituye un método que por sus características habitualmente se denomina mini-invasivo.

La preparación previa a la que el paciente debe someterse antes de la realización de una cirugía laparoscópica es la misma que la necesaria para realizar un procedimiento tradicional o a cielo abierto.

La cavidad o región del cuerpo donde se realiza la operación es “inflada” con aire para permitir la creación de un espacio de trabajo mayor y una correcta visualización de las estructuras del organismo. El instrumental con el cual el cirujano realiza el procedimiento se introduce dentro del cuerpo a través de pequeñas incisiones adicionales. A nivel de estas pequeñas incisiones se colocan unos dispositivos especiales denominados trocares o puertos de trabajo que permiten la introducción del instrumental antes mencionado. El número y el lugar donde se realizan estas incisiones son muy variables y depende de la cirugía que se desea llevar a cabo. Una vez finalizada, las pequeñas incisiones se cierran o suturan y se las cubre con gasas o vendas. En algunas circunstancias se puede dejar exteriorizado un tubo o drenaje dependiendo de la cirugía realizada, igualmente que al efectuar una cirugía abierta.

Las pequeñas incisiones que se utilizan para realizar la cirugía laparoscópica permiten una recuperación postoperatoria con menor dolor, disminución de las posibilidades de complicaciones a nivel de la herida (supuración, infección, debilidad de la herida), un reestablecimiento más precoz a las actividades habituales que el paciente realiza y una excelente condición estética postoperatoria gracias a la ausencia de grandes cicatrices.

Existen algunas variantes de esta cirugía como por ejemplo la cirugía laparoscópica con asistencia manual o mano asistida (Hand Assisted), muy utilizada en urología para la realización de cirugías del riñón fundamentalmente, en la cual el cirujano realiza el procedimiento utilizando el laparoscopio y demás instrumentos pero mantiene una mano dentro de la región de trabajo que actúa como un instrumento más.

Las indicaciones o motivos por el cual se realiza una cirugía laparoscópica son los mismos que para la realización de un procedimiento a cielo abierto.

En urología se pueden realizar varios procedimientos utilizando la vía laparoscópica, entre ellos:

La extirpación de una parte o de todo el riñón por diferentes causas: Nefrectomía parcial o total.

La extirpación de la glándula suprarrenal: Adrenalectomía osuprarrenalectomía.

Cirugías reconstructivas de la vía urinaria: Pieloplastias.

Extracción de cálculos (piedras) de la vía urinaria.

Extirpación de la próstata debido a la presencia de un cáncer de próstata localizado: Prostatectomía radical.

Corrección del varicocele.

URO ONCOLOGÍA

Contamos con una Unidad de Uro-oncología y tratamientos mínimamente invasivos en cáncer urológico, con un enfoque interdisciplinario.

La Uro-Oncología trabaja en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades malignas de las vías urinarias.

Los tumores más frecuentes en esta área son: el cáncer de próstata (el tumor más común en los hombres), cáncer de riñón, cáncer de vejiga, cáncer de testículo y cáncer de pene.

En UMIR constituimos una Unidad de Uro-oncología y tratamientos mínimamente invasivos de cáncer, con un enfoque interdisciplinario en la terapéutica y seguimiento de estos tumores, basados en guías internacionales y contando con tecnología de última generación.

Ofrecemos una atención integral en todas las etapas de la enfermedad con la intervención de especialistas en urología y oncología, lo que permite mejorar los resultados de los tratamientos.

Estas patologías ofrecen síntomas de alarma, algunos tempranos, que usted debería saber reconocer para poder identificarlos oportunamente y llegar a un diagnóstico de la enfermedad:

Sangre en la orina.

Dificultades para orinar.

Dolor Lumbar.

Aumento del PSA.

El riesgo se ve incrementado si ya se poseen antecedentes personales o familiares de cáncer o si se tiene conductas de riesgo como el hábito de fumar cigarrillos.

Una consulta temprana permite lograr un diagnóstico precoz con mayores posibilidades de tratamiento.

 

ENFERMEDADES UROLÓGICAS

CÁNCER DE TESTÍCULO

Esta enfermedad ocurre con más frecuencia en hombres entre los 20 y 39 años de edad.

Representa sólo el 1 por ciento de todos los cánceres que padecen los hombres.

Casi todo cáncer de testículo es generalmente uno de estos dos tipos: seminoma y no seminomatoso. Otros tipos son poco comunes. Los factores de riesgo incluyen tener un testículo sin descender (criptorquidea), cáncer previo de testículo y antecedentes familiares de cáncer de testículo.

El hallazgo suele ser por autoexamen. Los síntomas incluyen un abultamiento, inflamación o engrandecimiento de un testículo; dolor o molestia en un testículo o en el escroto; y dolor sordo y persistente en el abdomen inferior, espalda o ingle.

El diagnóstico generalmente se realiza mediante el examen físico por parte de un urólogo, no obstante, también incluye análisis de sangre, ecografía y biopsia durante el acto quirúrgico.

El tratamiento es la remoción del testículo enfermo junto con su cordón espermático (orquifuniculectomía). El tratamiento inicial puede ser complementado con radioterapia, quimioterapia o la exploración quirúrgica de los ganglios retroperitoneales. Esto último puede ser realizado en forma mínimamente invasiva utilizando un abordaje laparoscópico. El tratamiento puede, por lo general, curar el cáncer de testículo pero los exámenes regulares de seguimiento son de vital importancia.

HPV Y CÁNCER DE PENE

El cáncer de pene es muy infrecuente en nuestro medio y generalmente esta asociado a la falta de higiene y control genital. No obstante, las lesiones precursoras del mismo pueden pasar desapercibidas o descartadas como insignificantes evitando realizar la consulta pertinente.

El HPV (virus de papiloma humano) esta íntimamente relacionado al cáncer de cuello uterino en la mujer.

En el hombre pese a no ser una lesión premaligna, de no ser tratado puede dar lugar a la aparición del tumor de pene. Muchas personas pueden portan el virus sin necesariamente presentar la clásica lesión cutánea (verruga). La verruga es el signo inequívoco de que el virus se encuentra en actividad y son estos los pacientes que mayor contagio pueden realizar. Por esto mismo es crucial ante la sospecha de la presencia de una verruga genital o el diagnostico de la enfermedad en la pareja el realizar una pronta consulta.

Existen muchas controversias ligadas al HPV, no obstante queda claro que ante el diagnostico de una verruga genital, esta debe ser tratada. La remoción de la misma será utilizando topicaciones (ácido acético o podofilino), cremas inmunomoduladoras (Miquimod 5%) o directamente en forma quirúrgica.

Durante el tiempo que dure el tratamiento el paciente deberá evitar tener contactos sexuales sin un método de barrera (preservativo).

En los últimos años se ha prestado gran atención al desarrollo de vacunas con resultados probados. Estas pueden ser utilizadas en mujeres entre los 9 y 15 años de edad con inmunidad probada a 5 años. En países desarrollados se esta tratando la incorporación de la misma en el calendario de vacunación oficial. En hombres los estudios han mostrado que se logra la misma protección, no obstante aun no esta pautada su utilización.

CÁNCER DE VEJIGA Y DE VÍAS URINARIAS ALTAS

El cáncer de vejiga es un tipo de tumor maligno que aparece en la vejiga urinaria. La vejiga se encarga de recolectar la orina que los uréteres le envían desde los riñones para luego eliminarla durante la micción a través de la uretra.

El revestimiento interior de la vejiga está alineado con las células de transición que son responsables de la mayoría de los cánceres de este órgano. El desarrollo y la gestión de esta enfermedad dependen en gran medida de la agresividad del tumor. Los principales factores para el desarrollo del cáncer de vejiga incluyen productos químicos específicos, que se encuentran fundamentalmente en el humo de los cigarrillos.

En los países del Tercer Mundo, ciertas infecciones parasitarias pueden predisponer a este tumor. Se distinguen el cáncer superficial de vejiga del cáncer invasivo. Si el cáncer es superficial, suele cursar con un buen pronóstico, mientras que el cáncer invasivo de la vejiga es mucho más grave y requiere tratamiento agresivo. El tratamiento del cáncer vesical gira en función de la extensión del mismo, generalmente se resuelve con cirugía endoscópica, quimioterapia intravesical, la remoción de la vejiga o la quimioterapia sistémica.

El cáncer de vías urinarias altas comparte su génesis con el de vejiga.  Se diferencia de este en que el diagnóstico del mismo suele ser más dificultoso debido al difícil acceso del ubicación tumoral.  En estos casos la estadificación e identificación del grado tumoral son vitales ya que de esto depende la elección del tratamiento.

CÁNCER DE RIÑÓN

Usted tiene dos riñones. Son órganos del tamaño de un puño de la mano ubicados a cada lado de la columna, por arriba de la cintura. Los tubos que se encuentran dentro de ellos filtran y limpian la sangre, eliminando los productos de desecho y produciendo orina. El cáncer de riñón se forma en la membrana que recubre los tubos diminutos que están dentro de los riñones. Ocurre con más frecuencia entre las personas mayores de 40 años. Los factores de riesgo incluyen el tabaquismo, algunos cuadros genéticos y el mal uso de analgésicos por períodos prolongados.

Muchas veces, el cáncer de riñón no tiene síntomas anticipados y generalmente se descubre en forma incidental durante controles ecograficos.

Cáncer Renal puede manifestarse con:

Sangre en la orina

Un bulto en el abdomen

Pérdida de peso inexplicable

Dolor en el costado

Pérdida del apetito

El tratamiento depende de la edad, el estado general de su salud y del estado del cáncer. No obstante, la cirugía es la piedra angular del mismo. En los casos en que esta es requerida, la laparoscopía es la primera elección. La nefrectomía parcial laparoscópica permite retirar los tumores pequeños conservando el órgano, mientras que la nefrectomía radical laparoscópica es utilizada cuando todo el riñón debe ser removido.

En estadios avanzados hoy contamos con nuevas estrategias terapéuticas que han permitido aumentar la sobrevida de los pacientes.

CÁNCER DE PRÓSTATA

El cáncer de próstata es el tumor visceral mas frecuente en el hombre y luego del cáncer de pulmón es la segunda causa de muerte en los hombres mayores de 50 años.

El tratamiento en estadios tempranos ha probado ser curativo. De esto deriva la necesidad de realizar un control rutinario para instaurar un tratamiento oportuno en los casos necesarios.

En los últimos años y producto de la utilización de estos programas, varios estudios han evidenciado el aumento en la detección de tumores localizados pasibles de curación.

Existen muchos mitos sobre el tratamiento del cáncer de próstata. La falta de información y la generalización de los casos han hecho que muchos pacientes eviten la consulta por temor a las repercusiones de un posible tratamiento.

El cáncer de próstata es una enfermedad polifacética que requiere de un enfoque específico para cada individuo.

El desarrollo de nuevas tecnologías como la radioterapia de intensidad moduladamultileaf, la braquiterapia, la cirugía laparoscópica y la cirugía robótica han permitido tratar esta malignidad en estadios tempranos con mínimas consecuencias para la calidad de vida del paciente.

En estadios avanzados los tratamientos prolongan la sobrevida y permiten mejorar la calidad de vida.

ENFERMEDAD DE LA UNIÓN PIELOURETERAL

Los riñones generan la orina a partir del filtrado de la sangre. Tras ser producida, la orina desciende a través de la pelvis renal y luego por los uréteres hasta llegar a la vejiga donde se acumula y es eliminada en cada micción. El segmento donde la pelvis renal se encuentra con el nacimiento del uréter se denomina “unión pieloureteral”. Esta zona puede ser asiento de múltiples malformaciones entre las cuales se destacan la estenosis congénita (cierre total o parcial del segmento) y la presencia de un vaso polar.

Este último no es más que una ubicación anómala de una arteria renal. Estas malformaciones pueden traer aparejado una severa dificultad en el vaciado renal. Esto de no ser corregido lleva inexorablemente a la atrofia del órgano.  Hoy en día la amplia difusión de la ecografía y la tomografía abdominal ha permitido la detección precoz de esta enfermedad.

Durante mucho tiempo el tratamiento estándar para esta patología era la pieloplastía tradicional.  Pero en la última década los resultados obtenidos mediante el abordaje mínimamente invasivo han posicionado a la pieloplastía laparoscópica como de primera elección para la resolución de esta enfermedad.

HIPERPLASIA PROSTÁTICA BENIGNA

La hipertrofia prostática benigna es la patología mas frecuente de la próstata con una  prevalencia que se incrementa a medida que la población se torna más longeva.  Así, los varones mayores de cincuenta años la padecen en un cuarenta por ciento, llegando hasta un noventa por ciento en los que exceden los ochenta. La HPB se manifiesta por dificultad de vaciar la orina contenida en la vejiga conduciendo a la alteración de la calidad de vida que puede afectar las esferas laboral y sexual.

Sus síntomas habituales constituyen una micción dificultosa, entrecortada y deficiente, con un aumento en la frecuencia urinaria aun nocturna interrumpiendo el sueño y provocando situaciones de urgencia o de incontinencia en su periodo avanzado. Estos síntomas que suelen ser progresivos se pueden coronar con la imposibilidad absoluta de evacuar la vejiga – retención de orina – requiriendo la urgente colocación de una sonda o catéter y la posterior cirugía para extirpar el tejido prostático involucrado.

El tratamiento de la hipertrofia prostática benigna suele ser medicamentoso, sin embargo, cuando la glándula adquiere un volumen considerable o los síntomas son refractarios a esta terapéutica, la cirugía es de elección. Clásicamente la cirugía prostática era asociada con dolorosas y largas convalecencias.  Hoy en día de la mano de la vaporización prostática con Laser Verde o con Onda de Plasma (sistema TURIS / Olympus) se puede evaporar en forma instantánea y controlada al tejido prostático pudiendo también sellar todos los vasos sanguíneos permitiendo un post operatorio libre de sangrado.  De esta manera el paciente es dado de alta dentro de las 24 hs sin sonda vesical pudiendo restituirse a su actividad laboral.

La elección de uno u otro sistema dependerá exclusivamente del volumen prostático.

LITIASIS RENAL

Litiasis renal es una enfermedad causada por la presencia de cálculos o piedras en el interior de los riñones o de las vías urinarias (uréteres, vejiga).

Los cálculos renales se componen de sustancias normales de la orina, pero por diferentes razones se han concentrado y solidificado en fragmentos de mayor o menor tamaño. Es una afectación frecuente que afecta a más del 10% de la población, en edad media de la vida y es más común en los hombres. Predomina en personas con hábitos sedentarios o en personas con gran exposición al calor. La manifestación típica es el cólico renal, no obstante, también pueden ser evidenciadas por la aparición de sangre en la orina, dolor lumbar o infecciones urinarias a repetición.

El tratamiento esta directamente relacionado al tamaño de la piedra, su ubicación y su composición. Las litiasis que se encuentran en el riñón y son pequeñas serán fácilmente resueltas mediante litotricia extracorpórea con ondas de choque. Mientras que si son de un tamaño considerable la vía percutánea (a través de la piel) es de elección.

De estar el lito en tránsito (bajando por el uréter hacia la vejiga) la mejor elección será el abordaje endourológico. Este ultimo permite una resolución de mínima invasión introduciéndose el instrumental necesaria a través de la uretra hasta llegar al sitio donde se encuentra enclavado el cálculo.

 

DIRECTORES MÉDICOS

Dr. SOLDANO , FERNANDO LUIS

Urólogo Formado en el Sanatorio Parque.

Desarrollo Urológico en el pais y en exterior de Tecnicas Mini-Invasivas y vaporización prostática de plasma.

Docente en la Cátedra de Urología de la UNR.

Docente e investigador de la Cátedra de Semiología Clínica de la UNR.

Miembro del equipo de transplante de Hospital Provincial del Centenario.

Urólogo del ICR (Instituto Cardiovascular de Rosario).

Urólogo del CIR (Consultorios Integrados Rosario).

Miembro Titular de la Sociedad Argentina de Urología.

Miembro Titular de la Sociedad Rosarina de Urología.

Participación activa en publicación de Libros y artículos.

 

Dr. MARTINEZ MANSUR , RODRIGO MARIO

Urólogo Formado en el HOSPITAL ARGERICH DE BUENOS AIRES.

Desarrollo Urológico en el país y en el exterior en técnicas Mini-Invasivas y vaporización prostática de plasma.

Docente en la Cátedra de Urología del Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria.

Urólogo del Sanatorio Plaza

Urólogo del CIR (Consultorios Integrados Rosario)

Miembro Titular de la Sociedad Argentina de Urología.

Miembro Titular de la Sociedad Rosarina de Urología.

Participación activa en publicación de Libros y artículos.

SERVICIOS

VAPORIZACIÓN PROSTÁTICA POR PLASMA
UROLOGÍA MINI INVASIVA
CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA
UNIDAD DE URO-ONCOLOGÍA

UBICACIÓN

Contáctenos

GRUPO UMIR
CIR (Consultorios Integrados Rosario)
Dirección: Italia 424 1° piso, Rosario, Argentina
Teléfonos: (0341) 448-7224 / 440-2962
Sitio Oficial: www.grupoumir.com.ar

Artículo anterior

INSTITUTO DE ENSEÑANZAS ACADÉMICAS MONI FRANZESE

Artículo siguiente

MIRIAM SIMON NADALICH

Vida Sana Redacción

Vida Sana Redacción

Portal líder en salud para la comunidad de Latinoamérica y España. Nuestro objetivo primordial es brindar información saludable de calidad, no sólo para la prevención y tratamiento de enfermedades, sino para contribuir al bienestar físico y psicológico desde la infancia a la tercera edad.