El drenaje linfático es un tipo de masaje que actúa directamente sobre el sistema linfático, encargado de eliminar toxinas y mantener en forma el sistema inmunitario. Su efecto se nota sobre la piel porque activa la circulación. Además, combate la celulitis impidiendo la retención de líquidos. Puede ser aplicado por un profesional, o a través de dispositivos como la presoterapia Ballancer
El drenaje linfático manual es una terapia de gran calidad en la lucha contra la celulitis, ya que suma al bienestar corporal que aportan los masajes tradicionales su poder para eliminar toxinas y aumentar la respuesta inmunitaria del organismo. Además, lo recomendamos especialmente para preparar los tejidos antes y después de cualquier intervención de cirugía estética.
El drenaje linfático manual solamente debe ser aplicado por profesionales expertos. Por ello hay que asegurarse de la capacidad y experiencia del profesional que lo imparte antes de ponerse en sus manos. También disponemos de avanzados dispositivos capaces de realizar de forma automatizada el drenaje linfático, como la Presoterapia Ballancer.
En una sesión de drenaje linfático existen diferentes actos fundamentales:
la preparación del paciente, la relajación en un ambiente apacible y confortable
el diagnóstico de las diferentes zonas de bloqueo linfático a drenar, sea por celulitis o por otros motivos.
los movimientos o masajes básicos.
La Celulitis y el Drenaje linfático
En el tejido conjuntivo se produce el intercambio de líquidos a nivel intersticial. El agua, la grasa y las toxinas ejercen presión sobre él y dan lugar a la aparición de la celulitis. Mediante el drenaje linfático manual, intentamos eliminar el estancamiento de líquidos de una forma natural y no invasiva. Además de contra la celulitis, el drenaje linfático tiene efectos beneficiosos sobre: la circulación, el sistema nervioso, los músculos, la sangre, la piel, el tejido adiposo, el metabolismo y el sistema inmunitario.