El cardiólogo Enrique Díaz Díaz alertó sobre el grave problema de salud pública que representa la hipertensión arterial, al registrar una prevalencia de casi 31 por ciento de la población de 30 a 65 años de edad.
El especialista del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional “Siglo XXI” señaló la importancia epidemiológica de este enfermedad crónica no transmisible que es un factor de riego para infartos.
“En el país tenemos una prevalencia general de 30.8 por ciento, con relación a la hipertensión arterial o presión alta como dice la gente. La padecen casi 18 millones de personas entre los 20 y 69 años de edad en México”, informó.
En entrevista, el cardiólogo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) precisó que la hipertensión arterial es más frecuente en el grupo de 65 a 69 años de edad, con una prevalencia de 59.5 por ciento, pero lo más grave es que cada vez más gente joven la padece y en su mayoría lo ignoran.
Indicó que en los estados del norte del país es donde es más alta la prevalencia de esta enfermedad, y de acuerdo con la encuesta nacional de salud (Ensanut 2006) de los pacientes con hipertensión sólo 39 por ciento tenía diagnóstico médico previo y 61 por ciento restante lo ignoraba.
“De estos pacientes con diagnóstico médico 46.9 por ciento se encontraba bajo tratamiento farmacológico actual y el restante 53.1 por ciento no. Sólo 23.9 por ciento de los pacientes que tomaba medicamento estaba controlado y 14.6 por ciento de los que no tomaba”, comentó.
Díaz Díaz afirmó que lo más alarmante es que solo 3.97 por ciento de todos los pacientes hipertensos (conocidos y no conocidos) está controlado.
Otro grave problema es que en un paciente hipertenso representa un riesgo doble ser diabético, por ejemplo, de toda la población diabética 46.2 por ciento fue hipertensa, mientras que toda la población no diabética la prevalencia de hipertensión fue de 28.1 por ciento.
“Lo anterior representó un riesgo de ser hipertenso de 1.6 veces más cuando se es diabético”, indicó el médico.
Otra situación grave es el sobrepeso y obesidad, pues prevalece la hipertensión arterial en la población no obesa con 24.6 por ciento, lo que representa un riesgo de 2.56 veces más de ser hipertenso cuando se es obeso.
El especialista informó que de acuerdo con la Secretaría de Salud (SSA) la hipertensión contribuye en 42 por ciento de las muertes por Evento Vascular Cerebral (EVC), y 27 por ciento de los fallecimientos por Cardiopatía Isquémica.
Lo más relevante de la hipertensión es su poder angiopatogénico, es decir, genera enfermedades como la cardiopatía isquémica; la enfermedad vascular cerebral, y la nefropatía de origen Vascular.
El cardiólogo del Centro Médico Nacional “Siglo XXI” resaltó la importancia de que los pacientes con esta enfermedad reciban tratamiento adecuado, ya que de lo contrario están en gran riesgo de morir prematuramente.
Por ejemplo, mencionó que pese a los adelantos en la calidad de los medicamentos antihipertensores a nivel mundial, la hipertensión arterial causa la muerte de 7.6 millones de personas, y afecta a 13.5 por ciento del total de la población global.
En el mundo, debido a la hipertensión, se generan 92 millones de discapacitados, sobre todo por eventos vasculares cerebrales.
Finalmente, explicó que el tratamiento adecuado es el que reduce la presión arterial y el beneficio depende de la magnitud de ese control, por ejemplo, el descenso debe ser gradual, rápido, progresivo y sostenido.
Es importante, añadió, que haya protección orgánica, pues la reducción debe ser favorable para las funciones cardiovasculares, renal, cerebral y metabólica, pues la meta final es reducir morbi-mortalidad y mejorar o mantener calidad de vida.