Cock RingWeb HostingSpell Check

Alergias primaverales

Alergias primaverales

0
Alergias primaverales

Miles de alérgicos preparan su artillería de antihistamínicos, corticoides, broncodilatadores, para enfrentar a la estación que más los trastorna en el año.

 

El polen y la contaminación del aire disparan las alergias.

 

La sustancia a la que se es alérgico se denomina “alérgeno”, y los síntomas provocados son definidos como “reacciones alérgicas”. Es una reacción exagerada del sistema inmunológico ante determinados factores. Los alergenos que transporta el aire impactan en las vías respiratorias.

 

El sistema inmune está formado por un conjunto de componentes celulares que se encarga de la defensa del cuerpo humano ante cualquier agente nocivo o antígeno. Su funcionamiento es parecido a una guerra en donde se crea una barrera de soldados que luchan frente al enemigo para destruirlo. En el organismo, los soldados serían las células (glóbulos blancos) y proteínas que constituyen el sistema inmunitario y los enemigos serían las bacterias, virus o cualquier microorganismo que pueda desarrollar una enfermedad o que el organismo considere extraño.

 

Si bien la estación de las flores es esperada por todos, para los alérgicos es sinónimo de estornudos y de complicaciones en las vías respiratorias. A tal punto que, a las puertas del inicio de la primavera, la tos, las narices enrojecidas y congestionadas y los ojos llorosos comenzaron a proliferar en los hogares, en las calles, en los colegios y en casi todos los ámbitos laborales. Sucede que ya comenzaron a pulular en el aire el polen, los ácaros y las múltiples partículas que disparan las alergias.

 

Claro que no todos los resfríos o inflamación de las vías nasal, bronquial y ocular son casos de alergia.

 

Es importante consultar con un especialista ante el primer síntoma, porque está capacitado para diferenciar una reacción alérgica de otra normal del organismo frente a diversos agentes. Hay vacunas y fármacos para controlar el asma y las alergias.

 

Cuidado con el abuso con aerosoles y corticoides.

 

Gran incidencia en Argentina
Un 30 por ciento de la población argentina tiene alguna afección alérgica. Se estima que en el país hay alrededor de 3 millones de personas asmáticas: el 8% de los adultos y el 13% de los chicos.

 

Muchas alergias no provocan trastornos graves, se padecen incomodidades que, al aumentar, provocan problemas laborales y escolares.

 

Causas
La alergia es un desorden, una falla genética inmunológica, que afecta a todo el organismo, causada por una sensibilidad excesiva ante diversas sustancias con las que se entra en contacto a través de la piel, o se inhalan o se ingieren con los alimentos.
La causa más frecuente es su carácter hereditario. Si uno de los padres es alérgico, sus hijos tienen el 30% de posibilidades de heredar la predisposición; si lo son los dos padres, las chances trepan al 70% o más. Los especialistas afirman que en el 85% de los casos de asma, hay un origen alergénico.

 

Tipos
Dérmica. Urticaria. Ronchas elevadas y enrojecidas, picazón, hinchazón de labios y ojos, eczemas en el cuello, codos y detrás de las rodillas.
Ocular. Conjuntivitis.
Nasal. Con picazón en la nariz, garganta, y a veces en oídos; lagrimeo, picazón en los ojos; estornudos repetidos, sobre todo a la mañana o con los cambios de temperatura; secreción nasal transparente y acuosa, congestión nasal, sensación de nariz tapada.
Respiratoria. Rinitis. Laringitis. Asma.
Digestiva. Náuseas, vómitos, diarrea, cólicos y constipación, especialmente en los niños pequeños.

 

Factores detonantes
Los ácaros del polvo, hongos de interiores y pólenes, pelos, plumas, parásitos de animales, picaduras de insectos, la presencia de mascotas (perros – gatos) y el moho y otros tóxicos dentro del organismo; como productos químicos (cosméticos, colorantes medicamentos etc.), y la misma polución ambiental de cada día. Éstos pueden ubicarse en alfombras, tapices y sistemas de ventilación.

 

Los ataques asmáticos pueden producirse después de una actividad física excesiva o cambios climáticos bruscos y repentinos.

 

Síntomas
La alergia al polen produce rinitis estacional. Los síntomas varían de un paciente a otro aunque, por lo general, se caracterizan por picazón e irritación de ojos, nariz (obstrucción nasal), paladar y faringe.

 

Algunas personas padecen síntomas más graves como son, además de los anteriores, cefaleas, irritabilidad, depresión, insomnio, estornudos con secreción nasal acuosa, tos seca y lagrimeo. A veces la persona nota dificultad para respirar y un silbido con la respiración.

 

Todas éstas, son alarmas que suenan en nuestro cuerpo físico, que debemos oír y no acallar, para encontrar el elemento alterante (alérgenos).

 

El niño alérgico
Se debe tener cuidado con los factores que contribuyen a la exacerbación de la sintomatología respiratoria además de los alergenos propiamente dichos:

 

Las infecciones virales. Cosméticos en aerosol. Humo del cigarrillo, humos industriales.

 

Cambios en la temperatura, humedad y de la presión atmosférica. El stress tanto psicológico como social también puede exacerbar los síntomas.

 

Estudios demuestran que los niños alérgicos tienen disminuida su capacidad de aprendizaje porque no durmieron bien a la noche, cuando padecieron de espasmos bronquiales o tuvieron la nariz tapada.

 

Detectar cuál es el alérgeno que despierta los síntomas de la enfermedad es la clave para prevenirla, permitiendo iniciar un tratamiento y lograr con ello una mejor calidad de vida.

 

Diagnóstico
Acudir al médico para realizar un diagnóstico certero es esencial, ya que no siempre los síntomas que presentan los pacientes son alergias y la automedicación en estos casos puede conducir a cuadros de diversas índole, cuya importancia puede ser igual o mayor que al de la alergia. El médico tras realizar examinar al paciente, realizar una exploración física y conocer su historial médico y los antecedentes familiares, puede realizar una serie de pruebas como el test cutáneo y con análisis de laboratorio.

 

Con esto se determina el estado general del sistema inmunológico, los niveles y participación de los mecanismos de alergia. Si se tiene el diagnóstico médico se va a poder definir el tratamiento más adecuado.

 

Tratamiento
Hay muchos recursos farmacológicos para controlar la enfermedad. Una vez que se conoce a qué es alérgica la persona, se comienzan con los tratamientos, anulando la respuesta del organismo contra los agresores.

 

El médico arma un esquema de tratamiento individualizado y adaptado para cada paciente. Esto se debe a que cada persona alérgica reacciona ante distintos factores, con diferentes síntomas, en distintos niveles de intensidad y con frecuencia variable, no existe un tratamiento universal o un único remedio aplicable a todas las personas alérgicas por igual.

 

Hay pacientes que mejoran de su alergia con un buen tratamiento farmacológico (corticoides – broncodilatadores), pero a otros no les alcanza. Otras personas pueden recurrir a la inmunoterapia con vacunas.

 

Vacunas
Estas generan un cambio en el sistema inmune, para que aprenda a protegerse de los disparadores de la alergia y que cambie la manera de reaccionar. Las vacunas para alergias son el único tratamiento demostrado capaz de modificar la evolución natural de la enfermedad, mientras que los medicamentos sólo inhiben la reacción y atenúan síntomas.

 

La inmunoterapia consiste en introducir alergenos en el organismo del paciente para que cree una modificación en su capacidad inmunológica que le permita tolerar lo que antes rechazaba. En promedio, el tratamiento con vacunas dura tres años y hoy los alergenos que se usan, son estandarizados y respaldados por organizaciones de salud.

 

Consejos
Las principales recomendaciones contra la alergia son:
- Ventilar la casa todo lo posible, sin clausurar las ventanas.
- Limpiar con mayor cuidado los ambientes con aspiradora disminuyendo la acumulación de polvo y la proliferación de ácaros y hongos. Evitar la concentración de plantas de interior.
- Cambiar los filtros del aire acondicionado en forma periódica. Sacar de los dormitorios los juguetes de peluche.
- No tener mascotas en el interior de las viviendas.
- Evitar las aglomeraciones en espacios cerrados, con escasa ventilación, donde son más comunes las virosis respiratorias.
- Disminuir el contacto con árboles, gramíneas y malezas.
- Si aparecen síntomas respiratorios, nariz tapada, secreción nasal acuosa, silbido bronquial, etcétera, se debe consultar de inmediato al médico.
- Los asmáticos no deben abandonar su medicación de control, que previene ataques.
- Es conveniente aplicarse las vacunas contra la gripe y el neumococo en la época del año que corresponda, pero si se trata de chicos, es indispensable consultar con el pediatra.

Nota Publicada por:

Vida Sana

Portal líder en salud para la comunidad de Latinoamérica y España. Nuestro objetivo primordial es brindar información saludable de calidad, no sólo para la prevención y tratamiento de enfermedades, sino para contribuir al bienestar físico y psicológico desde la infancia a la tercera edad.

Deja un Comentario




  • Newsletters

    Suscribite a nuestro boletín de información.








  • Infotweets

  • Videos Destacados

    Imagen de previsualización de YouTube

    Imagen de previsualización de YouTube















  • Social | Comunidad