Diferencias entre la alergia alimentaria e intolerancia alimentaria.
La intolerancia alimentaria es también conocida como “alergia escondida” en la medida en que la reacción es menor a la de una alergia definida clásica.
La intolerancia alimenticia, se conoce como una respuesta anómala por parte de algunas personas frente a la ingesta de determinados alimentos o aditivos. Cuando esto sucede en un organismo, se forman anticuerpos de tipo IgE (inmunoglobulinas E) específicos frente a determinadas proteínas alimenticias, como respuesta inmunológica.
No representa una reacción alérgica sino más bien, una sensibilización inmunológica que da lugar a la formación de estos anticuerpos.
Estas situaciones al repetirse, es decir ante la nueva ingesta a este tipo de alimentos intolerantes, pueden dar lugar a Trastornos Gastrointestinales (diarrea, constipación, hinchazón, síndrome de colon irritable), Dermatológicos (picores, rases, acné, psoriasis) Neurológicos (vértigos, mareos, cefaleas, migrañas), Respiratorios (asmáticos, dificultad para respirar, rinitis), Artríticos, Frifromiálgias, Inflamaciones Articulares, de Sobrepeso.
Por lo general la persona encuentra una mejoría a partir de los 20 días, debiendo mantener esta limitación alimenticia al menos 60 días, para de nuevo seguir los consejos de su médico.
Por otra parte, la permeabilidad intestinal aumentada o leaky gut syndrome (síndrome del intestino “agujereado”) es una patología cuyo interés va en aumento, y se correlaciona entre otras, a intolerancias alimentarías.
El aumento de la permeabilidad intestinal con otras diferentes patologías
En el aumento de permeabilidad intestinal, El intestino inflamado no absorbe correctamente los nutrientes, dando lugar a fatiga e hinchazón, aumentando su permeabilidad a moléculas grandes normalmente no absorbidas, Creando un sensibilización a las proteínas de algunos de dichos alimentos, por formación de anticuerpos IgE y/o IgG.
Entre las consecuencias de la permeabilidad intestinal aumentada, resumimos las más frecuentes:
Masiva entrada de antígenos
Masiva entrada de patógenos.
Masiva entrada de toxinas.
Entrada de alimentos mal digeridos (pépticos, proteínas, disacáridos, polisacáridos, lípidos)