El concepto de Tantra es muy complejo, pero voy a dar dos definiciones de dos distintos aspectos de esta práctica para que lo piensen profundamente.
El Tantra Yoga es el Yoga del “culto de lo femenino”.
En el concepto Tántrico, “todo lo que está aquí está en otra parte”, y” lo que no está aquí, no está en ninguna parte”.
Aclaramos un poco el primero. Habiendo nacido hace 7000 años en una sociedad matriarcal, los hombres se preocupaban por entender a sus mujeres, por lo que el espíritu de ese tiempo, y también el actual, los llevó a buscar e investigar su lado femenino para entender que sentían, que necesitaban y que les daba placer a sus mujeres.
Aclaremos el segundo, más difícil y más filosófico.
Los tántricos nos sentimos uno con el Cosmos, o sea yo soy todo y todo soy yo, mi cuerpo es sólo un límite que tengo que aprender a transponer para fundirme en el todo.
A la inversa, lo que no está aquí, o dentro mío es el no Cosmos y por lo tanto no está en ningún lado.
El Tantra no es una religión: no opone sus conceptos a ninguna. Si todo lo que está aquí esta en todas partes, Dios está en todas partes y está aquí, dentro mío también, soy parte de Dios, del todo.
El Tantra no es un dogma, Pero no contradice los dogmas de las otras religiones, si bien es una práctica eminentemente sensual y no represora, cada uno puede realizarla dentro de los límites que su propia naturaleza y los dogmas que su religión le permita.